
Hoy hace diez años que regrese de una estancia de un año en el Reino Unido. Acudí a la "Pérfida Albión" con una beca de tres meses para estudiar un curso de derecho civil en la Universidad de Bradford (Yorkshire), pero al final no volví hasta pasado un año, tras viajar mucho, currar, estudiar un poco, y degustar todo tipo de birras en pubs, discotecas y restaurantes indios (en estos últimos a escondidas).
Nunca en mi vida he trabajado tanto como aquel año. Para sufragar aquella estancia tuve que currar en un Mc Donald´s, en el Museo del Cine y la Televisión de Bradford (siempre agradecido a Mr. Juan Góngora), en una imprenta, y repartiendo el correo en un despacho de abogados. Cuando me ofrecieron un trabajo en condiciones, como representante de una fábrica de baños, en la que iba a ganar una pasta, tuve miedo de quedarme atrapado en aquél lugar bárbaro, y regrese.

Lamentablemente no conseguí hacerme rico, pero si conocer a gente muy interesante, llegada de todas las partes del globo para aprender la lengua de Shakespeare. También tuve la oportunidad de realizar una inmersión en la gastronomía local, pero salvo los trifle (un dulce de gelatina, nata y bizcocho), no añoro absolutamente nada.
National Museum of Photography Film and Television (Bradford)